Necesito la música, creo que es genético. Pero no depende en ningún cantante. Es la canción. La poesía, la voz, la instrumentación. Las canciones comunican cosas que no puedo expresar yo.

No siempre era así. Creo que empezó cuando tenía catorce años. Tenía una relación muy extraña con un amigo—una cosa típica para jóvenes de nuestra edad aunque no ha cambiado mucho durante estos doce años...jaja—. Muchas veces comunicamos por medio de citas de canciones. Él era increíble. Hizo unas canciones de frases de otras canciones. También intercambiamos “mix tapes” que tenían mensajes más o menos escondidos. Todavía identifico ciertas canciones con él, con 1993-1995.

Desde entonces música ha definido la mayoría de los momentos de mi vida. Descubro una canción o un cantante en algún momento o encuentro una canción que ya conozco pero que define exactamente lo que estoy viviendo. A veces pongo una canción para animarme, para recordar algo o alguien, para sentir una emoción. A veces tengo que evitar escuchar a ciertas canciones porque evocan emociones y memorias que no quiero vivir en el momento.

La música es poderosa. Igual que todo el arte. El arte—la literatura, las artes visuales y interpretativas, la música—tiene la capacidad de cambiar la vida, cambiar la historia. Tal vez debo ser artista... ¡Ojalá que tenga algún tipo de talento artístico!